Valdemorillo en Vivo, presenta…

Gracia Garcia Valdemorillo en Vivo


Lanzamos esta sección, con la intención de invitaros a pasar un rato agradable leyendo breves relatos sobre temas cotidianos. Damos las gracias a ‘Gracia García’, vecina de Valdemorillo, que, con su humor un tanto irónico, y sin ánimo de ofender a nadie, ha ofrecido su colaboración a Valdemorillo en Vivo. Esperamos que os resulte, al menos, entretenido. Al final de la lectura, existe un espacio abierto a comentarios.

I - ¡Tu, sí, tú!

Un buen día te levantas, y resulta que ‘eres de pueblo’. Tú, si, tú, la que hace dos días era ‘urbanita’.  Aquello que cuando llegaste te fascinaba tanto, eso tan bucólico que contabas orgullosa a tus compañeros de la multinacional donde trabajabas. ¿Te acuerdas? Trabajabas en una mul-ti-na-cio-nal. Ahora, te acabas de levantar y, ¡hala!, eres de pueblo. Fíjate tú, de pueblo.

¡Estamos rodeados de campo! Por las tardes, vamos a dar de comer a los burros. Bueno, bueno, bueno, la niña va a hípica, y ¡no te lo pierdas, Maribel! Tenemos un amigo que en su finca cría gallinas, y ¡qué huevos!, mañana te traigo una docena, vas a probar huevos con sabor a huevo. Ufff y los tomates de Rosa, ¡cómo están! y saben a tomate, no como los del súper, que saben a plástico, como la película ‘Mar de Plástico’…¡qué feliz estoy de vivir en un pueblo!

Una reunión de trabajo, comida incluida, y ¿qué cuentas? ¡Lo bien que se vive en un pueblo! Mire Sr. Director de Marketing, salgo a la calle y en el trayecto de mi casa al colegio, que no hay más de 500 metros, saludo a 70 personas. Eso no ocurre en Madrid.  Me saluda el pastor, no, el cura no, el de las ovejas, la cajera del súper (y no porque venda tomates de plástico), las madres de los niños del cole, la vecina, la otra vecina, el vecino, los hijos de la vecina, el sobrino-nieto de los vecinos, el presidente de la Comunidad de vecinos, el emigrante marroquí de la frutería y de la carnicería, el del bar, el hijo del del bar, el que lleva el gas al del bar, el Guardia Civil jubilado, el del camión de la basura… ¡y todo esto en 500 metros!

Estoy encantada. Madrid es tan impersonal, es pura indiferencia, por no decir soledad. Todo el mundo va a su bola, 32 años en el mismo barrio y conocía a 5 personas. Aquí, en mi pueblo, todo es distinto (‘distinto’ en el sentido de mejor, puesto que se trata de dar envidia a la tal Maribel, que siempre está diciendo que me estoy embruteciendo y haciéndome una pueblerina, cuando ella no sabe lo que se pierde, ¡ja!)
historias Gracia García

Por Gracia García para Valdemorillo en Vivo.


La próxima semana, el siguiente capítulo.

One Response to “PEQUEÑAS HISTORIAS CON SU GRACIA”

  1. Wano dice: Responder

    ¡Qué bueno! Sigue contando cosas así, que nos alegren el día.
    Yo también era urbanita y estoy muy contento de ser de pueblo en Valdemorillo.

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